{"id":211618,"date":"2024-08-20T14:59:51","date_gmt":"2024-08-20T18:59:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/?p=211618"},"modified":"2024-10-01T15:55:47","modified_gmt":"2024-10-01T19:55:47","slug":"martin-giurfa-y-la-idea-de-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/neuroethology\/martin-giurfa-y-la-idea-de-hogar\/","title":{"rendered":"Mart\u00edn Giurfa y la idea de hogar"},"content":{"rendered":"","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El investigador de la cognici\u00f3n de insectos ha hecho su trabajo en varios continentes, pero Argentina nunca est\u00e1 lejos de su mente.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":210646,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":""},"categories":[154],"tags":[271,188,273,20,26],"acf":{"primary_tag":273,"doi_url":"https:\/\/doi.org\/10.53053\/ZYBF1832","custom_js_library":"","hero_type":"feat_image","hero_alt_image":null,"hero_youtube":"","hero_video":null,"hero_layout":"full","hero_caption":"<b>El maestro del Sperrm\u00fcll:<\/b> Giurfa ha adaptado la pr\u00e1ctica alemana de abandonar bienes no deseados para que otros los lleven, para as\u00ed ayudar a equipar laboratorios en Argentina.","hero_by":"Photography by Ana Cuba \/ Courtesy of Frank Weber","hero_credit":"","hero_bg_color":"none","authors":[202699],"other_authors":"","related_title":"Explore more from <em>The Transmitter<\/em>","related_hide":false,"related_filter":"latest","related_tag":null,"related_category":null,"related_custom":{"articles":null},"recommended_title":"Recommended reading","recommended_hide":false,"recommended_filter":"latest","recommended_tag":null,"recommended_category":null,"recommended_custom":{"articles":null},"comps":[{"acf_fc_layout":"copy_comp","copy":"<a href=\"https:\/\/www.thetransmitter.org\/neuroethology\/martin-giurfas-concept-of-home\/\" rel=\"noopener\">Read this article in English<\/a>.\r\n\r\nEn 1990, cuando Mart\u00edn Giurfa lleg\u00f3 a Freiburg, Alemania, vio que la gente hac\u00eda algo que nunca hab\u00eda visto. Una vez al mes sacaban a la calle todo aquello que ya no quer\u00edan y cualquiera lo pod\u00eda tomar. Llamaban esta tradici\u00f3n <em>Sperrm\u00fcll<\/em>. Mientras caminaban en la ma\u00f1ana por las calles de Alemania, Giurfa, su esposa y otros amigos argentinos vieron televisores, lavadoras y refrigeradores, dice, todo en la calle. Una vez encontraron una olla de presi\u00f3n que se llevaron a casa.\r\n\r\nGiurfa y su esposa, Gabriela de Brito S\u00e1nchez quien tambi\u00e9n es bi\u00f3loga, aprovecharon el <em>Sperrm\u00fcll<\/em> para equipar su casa. Giurfa hab\u00eda migrado de Argentina a Alemania para hacer una estancia postdoctoral en el laboratorio del renombrado cient\u00edfico Randolf Menzel. Escuch\u00f3 de esta tradici\u00f3n antes de llegar, pero al verlo en persona entendi\u00f3 que Alemania era una sociedad de ricos en la que la gente compraba cosas nuevas y simplemente tiraba lo que ya no serv\u00eda.\r\n\r\nA Giurfa lo sorprendi\u00f3 ver una din\u00e1mica similar en los laboratorios en los que trabajaba. Sus colegas alemanes tiraban equipo que, aunque desactualizado, era perfectamente funcional \u2013 cosas que en Argentina hubieran so\u00f1ado tener, dice. Era dif\u00edcil ver que todo se fuera a la basura.\r\n\r\nEventualmente, Giurfa se uni\u00f3 a un grupo de cient\u00edficos argentinos en Alemania que hab\u00edan formado una especie de <em>sperrm\u00fcll<\/em> alternativo. Tomaban computadoras o equipos peque\u00f1os usados, pero en buenas condiciones y los enviaban a Argentina para los cient\u00edficos de all\u00e1.\r\n\r\nEn el futuro, Giurfa sembrar\u00eda las bases para entender de forma diferente las capacidades cognitivas de las abejas. Sus hallazgos ser\u00edan \u201crevolucionarios\u201d y \u201cconducir\u00edan al campo de la inteligencia de los insectos en una nueva direcci\u00f3n\u201d, dice <a href=\"https:\/\/chittkalab.sbcs.qmul.ac.uk\/Lars.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lars Chittka<\/a>, quien era estudiante doctoral en el laboratorio de Menzel cuando Giurfa trabajaba ah\u00ed y es ahora Profesor de Fisiolog\u00eda en la Universidad Queen Mary en Londres. Pero, en esos primeros a\u00f1os, Giurfa era s\u00f3lo otro joven investigador que hab\u00eda salido de Argentina en busca de retos cient\u00edficos sin dejar de pensar en su hogar.\r\n\r\n[tt_text class='']L[\/tt_text]a verdad es que Mart\u00edn Giurfa no es argentino de nacimiento. Su madre argentina \u2013\u201ccabeza dura y luchadora\u201d, dice \u2013 se cas\u00f3 con un peruano y lo sigui\u00f3 a Lima donde Giurfa naci\u00f3 y creci\u00f3. Su padre se fue cuando \u00e9l s\u00f3lo ten\u00eda dos a\u00f1os, pero su mam\u00e1 se neg\u00f3 a volver a Argentina, quer\u00eda ser m\u00e1s independiente. En cambio, encontr\u00f3 un trabajo en un banco e inscribi\u00f3 a su hijo a una escuela privada francesa que le permitir\u00eda criarse biling\u00fce. Tambi\u00e9n lo inscribi\u00f3 en todo lo que se le ocurr\u00eda para alimentar su mente; clases de pintura, de idiomas, de m\u00fasica. Le dio \u201clo que en neurociencia llamamos <em>environmental enrichment<\/em>\u201d, dice Giurfa."},{"acf_fc_layout":"image_comp","aspect_ratio":"inline3-2","title":"","image":211621,"link":"","image_caption":"<b>Enviromental Enrichment:<\/b> la madre argentina de Guifra lo envi\u00f3 a una escuela privada francesa para hacerlo biling\u00fce y lo inscribi\u00f3 en cualquier cosa que ella pensara que alimentar\u00eda su mente: pintura, idiomas, clases de m\u00fasica.","image_byline":{"by":"","credit":""}},{"acf_fc_layout":"copy_comp","copy":"Porque ligaba Per\u00fa al padre que lo abandon\u00f3, Giurfa rechaz\u00f3 su pa\u00eds de nacimiento los primeros a\u00f1os de su vida y siempre plane\u00f3 irse. Pero crecer en Per\u00fa ten\u00eda sus ventajas. En ese entonces, un viaje corto en carro bastaba para llegar desde Lima a la playa o las monta\u00f1as, lo que le permiti\u00f3 estar en contacto con la naturaleza y con los insectos que tanto le fascinaban. \u201cLos bi\u00f3logos llegan por diferentes caminos a la biolog\u00eda\u201d, dice, \u201calgunos como yo llegan porque son amantes de los bichos\u201d.\r\n\r\nDe cualquier forma, su madre constantemente le recordaba que era argentino. Le compraba comics y revistas de deportivas y lo enviaba un par de veces al a\u00f1o a visitar a su t\u00edo y su familia extendida. Cuando Giurfa era chico, Argentina se sent\u00eda como una especie de tierra prometida. Tienes que ir ah\u00ed un d\u00eda, le dec\u00eda su madre, ese es nuestro lugar en el mundo.\r\n\r\nPero cuando se mud\u00f3 a Argentina en 1980 para estudiar la licenciatura en biolog\u00eda, el pa\u00eds no era el para\u00edso que se hab\u00eda imaginado.\u00a0 Argentina llevaba casi cinco a\u00f1os bajo una dictadura militar. Los soldados vigilaban la entrada a la universidad e inspeccionaban las mochilas de los estudiantes al llegar. No hab\u00eda actividades estudiantiles en los pasillos y te met\u00edas en problemas por algo tan simple como tocar la guitarra en el patio de la escuela, dice Giurfa.\r\n\r\nLa universidad tambi\u00e9n se hab\u00eda convertido en un campo ideol\u00f3gico de batalla. Los profesores del departamento de biolog\u00eda negaban la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, el nuevo gobierno hab\u00eda lapidado los cupos para estudiantes y transformado radicalmente los planes de estudio de las carreras de humanidades. Tambi\u00e9n era f\u00edsicamente peligroso. Entre 1976 y 1983 \u2013 los a\u00f1os de la dictadura militar \u2013 <a href=\"https:\/\/redalyc.org\/journal\/373\/37360336010\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">m\u00e1s de 600 estudiantes<\/a> de la universidad de Giurfa desaparecieron, alrededor de <a href=\"https:\/\/exactas.uba.ar\/institucional\/memoria-derechos-humanos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">60 de ellos<\/a> asist\u00edan a la misma facultad que \u00e9l.\r\n\r\nQuiz\u00e1s porque hab\u00eda crecido en otro pa\u00eds y era no era consciente del peligro, dice, Giurfa se convirti\u00f3 en l\u00edder del movimiento estudiantil clandestino. \u00c9l y sus amigos universitarios organizaban protestas y grafiteaban paredes \u2013 actividades por las que se arriesgaban a un arresto o incluso a la muerte. \u201cAhora pienso en lo inconsciente que era\u201d, dice Giurfa.\r\n\r\nCientos de cient\u00edficos dejaron Argentina durante la dictadura militar y los a\u00f1os anteriores, pero cuando el r\u00e9gimen militar cay\u00f3 en 1983, algunos <a href=\"https:\/\/bibliotecadigital.exactas.uba.ar\/download\/mensula\/mensula_n020.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">regresaron<\/a>. Uno de ellos, un prestigioso neurobi\u00f3logo llamado <a href=\"https:\/\/www.esparciencia.com.ar\/contenido\/efemeride-hector-maldonado-el-senor-de-los-cangrejos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">H\u00e9ctor Maldonado<\/a>, quer\u00eda transformar el departamento de biolog\u00eda y sus \u00e1reas de estudio, que en ese entonces ten\u00eda s\u00f3lo dos ramas; bot\u00e1nica y zoolog\u00eda. Con la ayuda de otros profesores que acababan de volver, Maldonado estableci\u00f3 cursos de microbiolog\u00eda, ecolog\u00eda, biolog\u00eda molecular, biolog\u00eda celular y evoluci\u00f3n. Como estudiante, Giurfa estaba fascinado con la transformaci\u00f3n de su escuela. De repente, pod\u00eda aprender sobre todos estos nuevos campos. El nuevo acceso a conocimiento era \u201calucinante\u201d y le \u201cvol\u00f3 la cabeza\u201d, dice.\r\n\r\n[tt_sidebar_image image_id='211627' credit='' author='' author_link=''][\/tt_sidebar_image]\r\n\r\nGiurfa, reci\u00e9n electo presidente de los estudiantes de biolog\u00eda, trabaj\u00f3 de cerca de Maldonado para impulsar algunos de estos cambios. Antes de esto, hab\u00eda aprendido que los cient\u00edficos deb\u00edan estar en una \u201ctorre de cristal\u201d enfocados en su investigaci\u00f3n y en nada m\u00e1s, dice. Trabajar con Maldonado le permiti\u00f3 entender que no ten\u00eda que ser as\u00ed. A\u00f1os despu\u00e9s, Giurfa <a href=\"https:\/\/bibliotecadigital.exactas.uba.ar\/download\/mensula\/mensula_n020.pdf\">escribir\u00eda<\/a> que de Maldonado aprendi\u00f3 que \u201cla mejor ciencia, la ciencia de excelencia, no est\u00e1 peleada con el compromiso\u201d.\r\n\r\n[tt_text class='']E[\/tt_text]n 1990, Giurfa termin\u00f3 su doctorado en biolog\u00eda en Buenos Aires, en el que se enfoc\u00f3 en cognici\u00f3n de insectos. Durante el doctorado, <a href=\"https:\/\/hal.science\/hal-01323293\">Josu\u00e9 N\u00fa\u00f1ez<\/a>, un neurobi\u00f3logo que tambi\u00e9n hab\u00eda regresado del exilio, se convirti\u00f3 en mentor de Giurfa y lo impuls\u00f3 a publicar en revistas internacionales, algo que no se acostumbraba en Argentina en ese tiempo. Publicar en revistas como <em>Journal of Insect Physiology<\/em>, lo puso en el radar de Randolf Menzel, el nombre m\u00e1s importante en neurociencia de insectos en 40 a\u00f1os, dice <a href=\"https:\/\/www.egce.universite-paris-saclay.fr\/?p=920&amp;lang=en\">Jean-Christophe Sandoz<\/a>, neurocient\u00edfico en la Universidad de Paris Saint-Claire y aprendiz de Giurfa. Cuando Menzel invit\u00f3 a Giurfa a trabajar con \u00e9l a Alemania fue como pasar de jugar f\u00fatbol en un equipo de tercera divisi\u00f3n y ser invitado a jugar en la Champions con el Bayern Munich o el Manchester City, dice Giurfa.\r\n\r\nAl principio le cost\u00f3 encajar. La cultura alemana se sent\u00eda muy acartonada y era lo contrario a la cultura latinoamericana en la que creci\u00f3. Se sent\u00eda fuera de lugar y Alemania no era exactamente un sitio acogedor para extranjeros. M\u00e1s de una vez, encontr\u00f3 su buz\u00f3n de correo \u2013 el \u00fanico con un apellido no alem\u00e1n \u2013 pateado y abollado. Eventualmente aprendi\u00f3 que pod\u00eda evitarlo escribiendo \u201cDr.\u201d antes de su apellido.\r\n\r\nGiurfa tambi\u00e9n se sent\u00eda como un extra\u00f1o en el laboratorio. Por ejemplo, nunca hab\u00eda visto las computadoras con las que sus compa\u00f1eros se sent\u00edan tan c\u00f3modos trabajando. Y el laboratorio era muy competitivo; sus colegas parec\u00edan preferir trabajar solos. Despu\u00e9s de un tiempo descubri\u00f3 que si les ofrec\u00eda ayuda pod\u00eda contribuir a crear un ambiente m\u00e1s cooperativo. Una caracter\u00edstica que Menzel reconoce. \u201cNo s\u00f3lo se enfoca en s\u00ed mismo, m\u00e1s bien voltea a ver a otros y utiliza su conocimiento para ayudar a los dem\u00e1s\u201d, dice.\r\n\r\nGiurfa quer\u00eda hacer sus propias preguntas de investigaci\u00f3n. La mayor\u00eda de quienes estaban en el laboratorio ya sea como estudiantes de doctorado o en estancias postdoctorales, ten\u00edan asignado alg\u00fan proyecto dise\u00f1ado para contribuir a la investigaci\u00f3n de Menzel, dice Chittka, pero Giurfa era diferente. \u00c9l quer\u00eda entender \u201c\u00bfQu\u00e9 era posible aprender con diminutos cerebros de abejas? \u00bfCu\u00e1l era el circuito m\u00ednimo que permitir\u00eda comportamiento inteligente?\u201d.\r\n\r\nCon el respaldo de Menzel, Giurfa explor\u00f3 la capacidad de las abejas para diferenciar est\u00edmulos visuales sim\u00e9tricos. Primero, les mostr\u00f3 a algunas abejas figuras sim\u00e9tricas y asim\u00e9tricas, y puso az\u00facar s\u00f3lo en aquellas que eran sim\u00e9tricas. Cuando les present\u00f3 a las abejas otra serie de figuras, hab\u00edan aprendido a buscar la recompensa en las figuras sim\u00e9tricas. Giurfa y su equipo tambi\u00e9n hicieron el experimento al rev\u00e9s; con az\u00facar s\u00f3lo en las figuras asim\u00e9tricas. Las abejas aprendieron eso tambi\u00e9n. El <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/382458a0\">experimento<\/a> demostr\u00f3 que las abejas no s\u00f3lo aprenden reglas, sino categorizan objetos que no tienen nada en com\u00fan m\u00e1s que su simetr\u00eda \u2013 una capacidad que para entonces s\u00f3lo se hab\u00eda demostrado en humanos, delfines y monos.\r\n\r\nA\u00f1os despu\u00e9s, Giurfa condujo un experimento en el que las abejas ve\u00edan un est\u00edmulo visual \u2013 un color o patr\u00f3n \u2013 fuera de un laberinto y recib\u00edan una gota de az\u00facar si buscaban el mismo est\u00edmulo dentro del laberinto. El est\u00edmulo cambiaba constantemente y no era suficiente que las abejas asociaran el est\u00edmulo con la recompensa; deb\u00edan aprender la regla y recordar el patr\u00f3n. Tambi\u00e9n lo hicieron. Los resultados de este experimento se <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/35073582\">volvieron emblem\u00e1ticos<\/a> en su campo."},{"acf_fc_layout":"image_comp","aspect_ratio":"inline3-2","title":"","image":211623,"link":"","image_caption":"<b>En el colmenar:<\/b> un miembro del laboratorio de Giurfa cuida una colmena en lo alto del techo de un edificio en la Universidad de la Sorbona.","image_byline":{"by":"","credit":""}},{"acf_fc_layout":"copy_comp","copy":"Recientemente, Giurfa public\u00f3 un <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1073\/pnas.2203584119\">art\u00edculo<\/a> que mostraba que, despu\u00e9s de ser entrenadas para asociar n\u00fameros con recompensas, las abejas pueden ordenar n\u00fameros de izquierda a derecha seg\u00fan su magnitud. La investigaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1073\/pnas.2306099120\">gener\u00f3 desacuerdos<\/a> entre sus colegas, pero este tipo de respuesta no fue nada nuevo. Chittka dice que algunos de los descubrimientos tempranos de Giurfa fueron tan sorprendentes que otros investigadores no los creyeron al principio, y Giurfa recuerda que fue cuestionado por investigadores m\u00e1s grandes que \u00e9l. \u201cPero uno sigui\u00f3 adelante,\u201d dice.\r\n\r\n[tt_text class='']E[\/tt_text]n 2001, despu\u00e9s de diez a\u00f1os productivos en el laboratorio de Menzel, Giurfa recibi\u00f3 una oferta para crear un nuevo centro de investigaci\u00f3n en Toulouse, Francia. La primera vez que visit\u00f3 Toulouse, presenci\u00f3 como una se\u00f1ora de la tercera edad le gritaba y pegaba con su bast\u00f3n a un chofer de autob\u00fas por casi irse sin ella. El intercambio le record\u00f3 a Latinoam\u00e9rica de una manera en la que Alemania nunca lo hizo. \u201cVolv\u00ed a la Argentina,\u201d recuerda que pens\u00f3. Para ese entonces, \u00e9l y su esposa ten\u00edan ya dos hijas, y cre\u00edan que Francia les sentar\u00eda bien.\r\n\r\nEn Toulouse, Giurfa desarroll\u00f3 <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.tins.2012.12.011\">varios experimentos<\/a> que mostraron la riqueza en los niveles cognitivos de las abejas, afirma Menzel. Adem\u00e1s, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pbio.0030060\">mostr\u00f3<\/a> correlaciones entre est\u00edmulos olfativos y sus patrones de actividad neuronal. Y usando sus habilidades para la colaboraci\u00f3n, Giurfa construy\u00f3 <a href=\"https:\/\/crca.cbi-toulouse.fr\/en\/the-laboratory\/presentation\/\">un nuevo instituto<\/a> enfocado en estudiar los mecanismos del proceso cognitivo en diferentes animales. El cargo requer\u00eda coordinar investigadores de distintas disciplinas y con distintos niveles de <em>expertise<\/em>, pero ese trabajo era perfecto para Giurfa. \u201cSiempre ha querido sacar lo mejor de la gente,\u201d dice Sandoz.\r\n\r\nUna vez que el consolidado el instituto, Giurfa acept\u00f3 una oferta en la Universidad Sorbona donde lo contrataron como profesor \u201cde clase excepcional\u201d, el rango m\u00e1s alto en el sistema acad\u00e9mico franc\u00e9s.\r\n\r\n[tt_text class='']E[\/tt_text]n 2013, Giurfa recibi\u00f3 el <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/ciencia\/raices\/premios\/2013\">premio Ra\u00edces<\/a>, un reconocimiento que otorga el Senado de la Naci\u00f3n Argentina a aquellos investigadores que, a pesar de vivir en el extranjero, trabajan para fortalecer la ciencia en Argentina. Y \u00e9l sigue pensando en sus ra\u00edces.\r\n\r\nGiurfa ha logrado crear una su propio tipo de <em>sperrm\u00fcll<\/em>. Cada que visita Argentina empaca en su maleta reactivos o peque\u00f1os equipos, como <em>data loggers<\/em>, que distribuye a otros neurocient\u00edficos en su pa\u00eds. Gabriela de Brito S\u00e1nchez hace lo mismo. <a href=\"https:\/\/ifibyne.fcen.uba.ar\/cv-farina\/\">Walter Farina<\/a>, un neurocient\u00edfico en Buenos Aires y un viejo amigo de la pareja, ha sido beneficiario directo de esta pr\u00e1ctica. \u00c9l y De Brito S\u00e1nchez est\u00e1n estudiando las v\u00edas nerviosas asociados con la atenci\u00f3n y motivaci\u00f3n en las abejas. De Brito S\u00e1nchez lleva los reactivos y \u201cnosotros hacemos los ensayos aqu\u00ed,\u201d dice Farina.\r\n\r\n[tt_sidebar_image image_id='211625' credit='' author='' author_link=''][\/tt_sidebar_image]\r\n\r\nGiurfa y De Brito S\u00e1nchez no son los \u00fanicos que hacen esto. La ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica de Argentina, sus restricciones regulatorias y su alt\u00edsima inflaci\u00f3n \u2013 <a href=\"https:\/\/apnews.com\/article\/argentina-inflation-december-annual-milei-economic-measures-68f27bf0473590fabb5b6c1aff80579f\">de m\u00e1s de 200 porciento<\/a> el a\u00f1o pasado \u2013 hacen que conseguir insumos para investigaci\u00f3n sea caro y dif\u00edcil. Cuando <a href=\"https:\/\/www.pewtrusts.org\/en\/projects\/pew-latin-american-fellows\/directory-of-latin-fellows\/2019\/jose-duhart\">Jos\u00e9 Duhart<\/a>, un neurocient\u00edfico del comportamiento en el Instituto Leloir en Buenos Aires, volvi\u00f3 de su postdoctorado en Filadelfia, empac\u00f3 en su maleta varios tubos con parejas de distintas especies de mosca Drosophila \u2013 y su larva. Y cuando <a href=\"https:\/\/www.fundacionineco.org\/profesionales\/dr-pedro-bekinschtein-director-general-de-investigacion\/\">Pedro Bekinschtein<\/a>, un neurobi\u00f3logo del Instituto de Neurociencias Cognitivas y Translacionales (parte de fundaci\u00f3n INECO) en Buenos Aires, volvi\u00f3 de una estancia de investigaci\u00f3n en Brasil, trajo cerebros de ratas envueltos en hielo seco para continuar con sus experimentos en casa.\r\n\r\nPero los problemas que antes enfrentaban los cient\u00edficos argentinos no son nada comparado con lo que viven ahora, dice Bekinshchtein. En abril, miles de argentinos <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/news\/world-latin-america-68886411\">protestaron por los recortes gubernamentales<\/a> a la ciencia y educaci\u00f3n. El nuevo gobierno no hab\u00eda actualizado los presupuestos universitarios para compensar <a href=\"https:\/\/apnews.com\/article\/argentina-inflation-december-annual-milei-economic-measures-68f27bf0473590fabb5b6c1aff80579f\">la inflaci\u00f3n<\/a>. El Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas \u2013 CONICET\u00a0 \u2013 no hab\u00eda depositado los subsidios a los cient\u00edficos que hab\u00edan ganado financiamiento en diciembre del a\u00f1o pasado, dice Farina. <a href=\"https:\/\/www.fbmc.fcen.uba.ar\/docentes\/dra-haydee-viola\/\">Haydee Viola<\/a>, una neurobi\u00f3loga en la Universidad de Buenos Aires, con la que trabaja Giurfa para transferir modelos de memoria a vertebrados, ha utilizado su propio dinero para pagar el alimento de sus ratas de laboratorio.\r\n\r\nA Giurfa le preocupa que las pol\u00edticas del gobierno argentino generen una especie de \u201c\u00e9xodo masivo\u201d parecido al que trajo la dictadura de Videla cuando \u00e9l era estudiante.\u00a0 Farina dice que ya est\u00e1 sucediendo. El a\u00f1o pasado 1900 investigadores j\u00f3venes solicitaron formar parte del sistema cient\u00edfico argentino. Este a\u00f1o, ese n\u00famero cay\u00f3 a 1300. \u201cEso quiere decir que hay 600 que directamente desistieron o un porcentaje que decidieron buscar otros rumbos\u201d dice Farina. \u201cNuevamente hay que repensar si la vida en Argentina como cient\u00edfico y acad\u00e9mico tiene sentido\u201d.\r\n\r\nEl hogar puede ser una idea difusa para Giurfa; ha vivido en Per\u00fa, Argentina, Alemania y ahora Francia, de donde se volvi\u00f3 ciudadano en 2016. Ama el pa\u00eds y se siente feliz con su vida personal de una manera en la que nunca se sinti\u00f3 en Alemania, pero sigue pensando en Argentina. Cada ma\u00f1ana lee el peri\u00f3dico argentino antes que el franc\u00e9s, y aunque sus dos hijas crecieron en Europa, una vive en Argentina y la otra alterna entre Argentina y M\u00e9xico.\r\n\r\nLa madre de Giurfa volvi\u00f3 en 1986 a los brazos de su familia. Muri\u00f3 hace dos a\u00f1os en Buenos Aires, ten\u00eda 98 a\u00f1os. Y Giurfa tambi\u00e9n planea regresar a Argentina, o al menos a Latinoam\u00e9rica, de forma permanente. \u201cLas ra\u00edces de uno est\u00e1n ah\u00ed. Esas son innegables\u201d, dice \u201cuno no es un \u2018desraizado, \u00bfno?\u2019. Uno tiene cultura, afectos, apegos, formas de hablar, formas de ser. Esos no se borran\u201d."},{"acf_fc_layout":"newsletter","title":"Sign up for our weekly newsletter.","subtitle":"Catch up on what you may have missed from our recent coverage.","bg_image":200913,"groups":[{"group":"4","name":"","hide_checkbox":true}],"linktext":"","linkurl":""}]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211618"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=211618"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211618\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":211930,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211618\/revisions\/211930"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/contributor\/202699"}],"acf:term":[{"embeddable":true,"taxonomy":"post_tag","href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/273"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/media\/210646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=211618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=211618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetransmitter.org\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=211618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}